Como en cualquier conflicto bélico, y en esto la Guerra Civil Española (1936-1939) no supone ninguna excepción, la población de a pie suele ser la más perjudicada y sufre de manera directa, tanto durante los años de contienda como en los posteriores, las miserias de los sinsentidos que surgen con la hostilidades bélicas. Sin embargo, existe además otro elemento claramente perjudicado en estas historias que debería prevalecer frente a otro tipo de intereses: el patrimonio histórico-artístico. Y en esto tenía mucha razón Manuel Azaña cuando afirmaba que: “El Museo del Prado es más importante para España que la República y la Monarquía juntas”.
A tenor del libro de Arturo Colorado, “Éxodo y exilio del Arte” (leer prólogo), que desde RIGATINO.COM recomendamos este mes de mayo, me parece oportuno aconsejar también la visualización de un documental emitido en TVE 2 acerca del mismo tema. “Las cajas de la Guerra” significa, en mi opinión, un documento de primer orden para entender el trasiego al que fue sometido el patrimonio mueble más importante de nuestro país, especialmente las obras de los grandes maestros de El Prado con la finalidad de salvaguardarlas de las atrocidades de la guerra.
Hasta hoy, toda esta intensa crónica había llegado hasta nosotros a trompicones, como reseñas inconexas y descripciones incompletas cuya indemne historia parecía haberse quedado en el olvido durante la dictadura y los primeros años de transición. Ahora, testimonios como la publicación de Colorado y el documental “Las cajas de la guerra”, entre otros, nos ayudan a apreciar, más si cabe, aquellos tesoros que se salvaron de las malevolencias de uno y otro bando. Documentos que suponen, además, con su recordatorio, un claro homenaje y reconocimiento a todas aquellas personas, entre los que se encontraban el forrador Tomás Pérez y el restaurador Manuel Arpe, que protagonizaron esta asombrosa aventura.
El vídeo que se presenta en este post pertenece al documental al que nos referimos. Se trata escasamente de un corte de tres minutos, del total de una hora y media que dura el registro íntegro, que recoge la manera con que las Torres de Serranos de Valencia se organizaron para acoger las pinturas más representativas de El Prado. En el caso de que os interese visualizar el vídeo completo (muy recomendable) podríamos estudiar la manera de colgarlo en su totalidad.
Toni Colomina











El Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales se prepara para una reconversión dirigida a acrecentar su papel como referente en la teoría de la rehabilitación.

