El límite de las intervenciones es un problema para todos los restauradores. Soy Taiwanesa, por eso voy a hablar sobre la situación de la conservación en Taiwán.
La restauración es un campo bastante nuevo en Taiwán, en la actualidad no tenemos reguladas por completo la disciplina de la restauración, por eso los límites de las intervenciones dependen del restaurador.
Ahora en Taiwan la docencia sobre las materias de restauración de pintura de caballete, solo se imparten en un grupo de la facultad de la Universidad de Arte. Este grupo fue fundado en 2006, y en aquel momento no había suficientes profesores. Desde 2006 hasta el fin de año pasado se ha incorporado un restaurador de Alemania, (es decir, en Taiwán para encontrar un profesor de restauración de pintura al óleo es muy difícil). Este fin de semana he visto la pagina de la facultad, y están buscando otro profesor de la misma especialidad otra vez, para completar este grupo, y de nuevo se encuentran con la dificultad de que tienen demasiada poca gente con carrera profesional en este campo. Por esta falta de educación y las experiencias de restauración, ahora la mayoría de nuestros restauradores son extranjeros, ellos llevan las técnicas y experiencias y conocimientos a Taiwán. Pero surgen los problemas: las obras de Taiwan no tienen las mismas características que las existentes en sus países, porque el clima es muy diferente, la humedad, la temperatura, las materias empleadas, y las técnicas de los pintores taiwaneses. Aunque algunas obras pintadas con la técnica del oeste se mezclan con las técnicas del este, no tenemos tanta tradición técnica y artística como España, sobre las aplicaciones de la preparación y la imprimación de la obra, no hay un sistema exacto, es decir, las obras van a tener problemas por la técnica deficiente y bastante complicada, y por otra parte, los restauradores extranjeros que vienen de diferente países, seguramente, a la hora de abordar una intervención cada uno tenga su opinión propia.
Aunque también tengamos restauradores taiwaneses (aunque muy pocos), que se formaron en diferentes países para aprender la restauración y la conservación, entre ellos también sucede el problema anterior, no tenemos el sistema taiwanés de restauración, adecuado para las obras taiwanesas.
El campo a la restauración de Taiwán, está empezando a desarrollarse desde hace pocos años, y tengo la impresión de que existe cierto caos, que desemboca en discusiones continuas, pero creo que es un fenómeno bueno, eso significa que a la gente paulatinamente, le va importando poco a poco, la conservación y la restauración de las obras: el gobierno de Taiwán también ha fundado unos nuevos protocolos y nuevos institutos para la conservación del patrimonio humano.
Por último, en mi opinión personal, un restaurador tiene una característica importante y muy diferente a un pintor, y es que un pintor normalmente trabaja solo, puede hacer lo que quiera, ser el jefe de la obra, pero un restaurador no, un restaurador normalmente trabaja con un equipo, (aunque a veces trabaja solo), también hay que comunicar con la gente para encontrar la solución de la obra que está restaurando, o para mejorar su conocimiento, compartir las experiencias sobre la restauración de los restauradores, por eso tener una buena capacidad de comunicación es importante, es decir, tener una buena técnica de hablar o de discutir con los otros restauradores o su jefe. Tener buena atmósfera en un equipo puede ayudar mucho al trabajo de cada día.
Wanyu wu


1 comentarios:
Buenas,
Después de haber leído el post y teniendo conocimiento de causa de la restauración en Taiwán, deseo aclarar algunas cuestiones que estoy totalmente en desacuerdo. Como conservador-restaurador de pintura llevo ejerciendo y viviendo en Taiwán 3 años, y desde luego puedo afirmar que conozco la situación en primera persona.
Los comentarios de Wan Yu Wu sobre los restauradores extranjeros ejerciendo su labor profesional en Taiwán, se acercan gravemente al racismo y a la falta de respeto. Cuando abordas el tema de los extranjeros trabajando en patrimonio taiwanés, descalificas y asumes su incapacidad profesional por el simple hecho de ser extranjero y no por su falta de formación educativa y profesional, ya que asumes que un occidental no puede restaurar patrimonio oriental debido a su origen. La actuación de los restauradores del patrimonio no se mide por su puesto por parámetros de origen e identidad, sino por la capacidad formativa, seriedad, respeto y profesionalidad de los mismos. Igualmente, si utilizáramos tu mismo criterio para evaluarte, como taiwanesa que estudia en Valencia restauración, podrías restaurar patrimonio nacional español. Pero habiendo estudiado en España técnicas de restauración de pintura occidental, que te hace creer que pudieras restaurar patrimonio oriental? El simple hecho de ser taiwanesa quizás? Como botón de muestra, pondré un ejemplo claro sobre la restauración de los thangkas. En la restauración de los thangkas tibetanos tenemos a una grandísima profesional y una autoridad en el tema con años de trabajos a sus espaldas, y un punto de referencia ineludible en materia de restauración de thangkas tibetanos, y hablo de la canadiense Ann Shaftel. Sin embargo, y según el criterio utilizado en tu post, deberían solamente restaurar ese patrimonio los tibetanos? O quizás los chinos?
Sin duda alguna un punto importe y donde realmente salen los problemas de restauración en Taiwán, es debido a la falta de profesionales. Actualmente, en Taiwán sólo es posible estudiar restauración en la Universidad Nacional de Arte en Tainán, de la cual sales formado en restauración de papel. Esta formación y técnicas de restauración empleadas, además tampoco son taiwanesas, ya que son técnicas de restauración importadas de Japón.
En general, los grandes problemas de restauración en Taiwán vienen por la falta de profesionalidad y respeto hacia el patrimonio por parte de los propios taiwaneses. El concepto de conservación y restauración en Taiwán es nuevo hasta el punto de que museos nacionales y de bellas artes no cuentan con asistencia de restauración y restauradores (a excepción del Palacio Nacional y el Centro de Arte de Cheng Shiu). Por esto mismo, el intervencionismo y el meter la mano a lo que sea y como sea es una constante realidad del día a día del patrimonio pictórico taiwanés. Las pinturas taiwanesas no difieren en técnicas y materiales a las occidentales, cuando nos referimos al óleo, ya que toda experimentación al óleo puede darse en cualquier país, sea este cálido, gélido o desértico. Finalmente agregar que, obviamente el restaurador (y su equipo) deberá aplicar sus conocimientos, experiencias y criterios para elaborar una restauración eficiente que respete la materialidad de la obra, así como la intención del artista.
Dr. Ioseba I. Soraluze
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